domingo, 28 de septiembre de 2008

Una cruzada abierta contra la leche en polvo

Varios representantes de organizaciones ganaderas de las Islas se manifestaron el pasado viernes frente a la sede de la Consejería de Agricultura, Pesca y Alimentación en Santa Cruz de Tenerife. Entre sus muchas reivindicaciones, se quejaron de que las subvenciones que reciben la leche en polvo, la leche congelada y las importaciones de carne y queso generan una situación «crítica» que llevará al sector a la desaparición.
José Manuel Ponce argumenta que lo que se está consiguiendo con la introducción de leche en polvo y otras añadiduras industriales en los quesos canarios es «un producto chapucero». «Esto nos afecta. Nos afecta porque los competidores venden el producto más barato y porque se hace daño a la imagen del queso. El la concentración santacrucera, los ganaderos advirtieron al Ejecutivo de Paulino Rivero que si no se toman las medidas volverán a la carga,

El queso canario no despega

Los ganaderos canarios han dicho «basta». Se les ha acabado ya el margen, la paciencia, el optimismo. Las deudas afloran, las ayudas escasean. Los dineros que llegan se devuelven a Europa por culpa de errores administrativos inexplicables. Irrumpen los lamentos y con ellos una reflexión generalizada: el sector primario languidece. Los atributos que han alimentado a generaciones de isleños se van con él a la tumba.
«Hay gente que viene de otros países para comprar quesos de Canarias, pero parece que lo que prima aquí es beneficiar a los productos que se traen de fuera», prosigue. Ponce habla de una extraña afección de las administraciones canarias a ignorar un trabajo valorado fuera de las Islas. Se refiere concretamente a una subvención que reciben los productores foráneos por introducir su mercancía aquí. «El Gobierno de Canarias les da un cheque-regalo, por valor de 500 euros la tonelada. Un contenedor trae entre 18 y 20 toneladas. Así que reciben 10.000 euros. El mercado es libre. Pero nos parece inmoral que se premie a estos señores porque sólo con las subvenciones ya pueden vender el queso a precio de costo. ¿Acaso nos van a pagar a nosotros en Alemania por llevar nuestro queso allí?»