jueves, 24 de julio de 2008

Un charlatán y sus falsas medicinas

Para solucionar la crisis alimentaria, la OMC presiona por una mayor liberalización: ¡más aceite al fuego!

Cuarenta ministros de comercio preseleccionados, invitados a Ginebra, no tienen ningún tipo de mandato para decidir sobre el futuro de millones de personas. ¡La Via Campesina exige el abandono de las negociaciones de la OMC! Las políticas de la OMC han destruido los mercados alimentarios y agrícolas. Han conducido a una privatización de los servicios y de los recursos naturales y han generado una burbuja especulativa sobre la cual los gobiernos nacionales no poseen ningún control. A causa de esta especulación con la alimentación, el número de personas que sufren de malnutrición ha llegado a casi mil millones de personas. La actual crisis alimentaria mundial es una consecuencia directa de la liberalización de los mercados y de las políticas alimentarias y agrícolas. No es una crisis de producción, sino una crisis de políticas. Nunca hubo tantos alimentos en el planeta, pero las ilegalidades en la distribución de los alimentos se han visto empeoradas por el alza de los precios a favor de las Corporaciones Transnacionales.